El siguiente paso hacia el control mental: lásers en tu cerebro

El siguiente paso hacia el control mental: lásers en tu cerebro

Si alguien te habla sobre ‘lásers en el cerebro’ posiblemente pienses que es una locura o el argumento de alguna nueva película de ciencia-ficción, pero lo inquietante es que es algo que se está estudiando realmente en ese mundillo tecnológico donde los científicos con ideas más extrañas tienen cabida.

El sistema se basa en optogenética, «una combinación de métodos ópticos y genéticos para controlar eventos relacionados con células y tejidos vivos«, lo dicho: ciencia-ficción.

En la práctica, la explicación es relativamente simple. Como ya sabemos las células cerebrales se comunican entre sí enviando señales eléctricas de unas a otras, así se producen los estímulos en tu mente cuando vas a mover un brazo o cuando se produce un pensamiento, por ejemplo.

Imagina aquí que un científico loco alguien instala en tu cerebro un dispositivo inalámbrico que es capaz de disparar un láser directo a tus neuronas interfiriendo en las señales eléctricas que se producen. Los resultados de esta acción podrían llegar a ser de lo más variados, desde estimular zonas cerebrales relacionadas con la visión para literalmente proyectar imágenes, recuerdos, acciones, …

Recordar aquí que se trata de un sistema que funciona de forma inalámbrica a distancia, lo que lleva a la posibilidad de que alguna vez pudieras llegar a curar a alguien de ciertas enfermedades, esta es obviamente la meta oficial del estudio, pero es inevitable el hecho de que algún día puedas manejar a alguien a tu antojo simplemente con un control remoto en la mano.

Para variar, de momento los que han sufrido este tipo de experiencias han sido ratones de laboratorio. A lo largo de algunos experimentos los investigadores pudieron estimular con este método de láser-en-el-cerebro ciertas neuronas encargadas de la creación de dopamina, una de las substancias que te hacen sentir ‘feliz’. El resultado es que los ratones reaccionaron como si estuvieran eufóricos.

Los laboratorios detrás del estudio son Kendall Research, más info en technologyreview y dvice.

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