El papel de pared del futuro se convierte en un Televisor gigante

El papel de pared del futuro se convierte en un Televisor gigante

Parece que el futuro tecnológico cercano pasa por modificar radicalmente algunos elementos cotidianos que ni siquiera podías esperar en un primer momento. Ayer encontraba que un aparentemente simple papel de pared podía convertirse en una herramienta tecnológica capaz de bloquear señales Wi-Fi y hoy resulta que la cosa va más allá con este papel de pared que además funciona como una pantalla de televisión.

Imagina aquí una habitación sin pantalla de TV alguna y algún ordenador al que solo puedes ver el teclado. Pulsando una tecla toda la pared se convierte en una pantalla gigante que ocupa prácticamente toda su superficie. El truco está, obviamente, en que no se trata de un ‘papel de pared’ en el sentido clásico, sino de pantallas ultra-finas que ocuparan toda la superficie de la pared.

En principio nadie va a necesitar una pantalla que ocupe una pared entera a menos que dispongas de habitaciones realmente grandes en tu casa que quieras convertir en una sala de cine. La idea es que la pantalla-pared pueda mostrar información diversa separada en bloques configurables. Por ejemplo, podrías reservar un espacio equivalente al de un televisor de 40 o 50 pulgadas para visualizar una película mientras que otra persona utiliza su propia zona de la pared como pantalla para su ordenador y además dejas a un lado una animación simulando una ventana abierta mostrando un paisaje caribeño al fondo.

Curiosamente, el diseño viene de una empresa que se dedica a fabricar cámaras y sistemas de seguridad, NDS, quizás con la idea de que algún día puedas convertir una pared de tu casa en un sistema de monitores de seguridad múltiples, aunque está claro que los usos cotidianos serían muy variados.

De momento tienen disponible un prototipo que podrías llegar a instalar en tu propia casa si tienes unos 25.000 euros disponibles. Aunque está claro que, como todas las tecnologías nuevas, podría llegar a popularizarse hasta alcanzar un precio de consumo más asequible aunque según NDS todavía faltarían 4 o 5 años para eso. [wired, imagen Jon Snyder]

Esta entrada tiene un comentario

Deja un comentario