Si ayunas tu cuerpo se regenera, creas células madre y eres más longevo

Desde hace bastante tiempo se conoce que existe cierta relación entre las personas que consumen poca comida y una vida más larga y saludable. Podría pensarse que la causa de esto es que si ingieres más comida también estás aumentando los niveles de substancias potencialmente tóxicas, oxidantes e incluso substancias cancerígenas en tu cuerpo. Sin embargo, un nuevo estudio indica que podría haber mucho más detrás de ello: si ayunas, tu sistema inmunológico se estimula.

comida-ayuno

De nuevo, este es otro de esos estudios compuesto por experimentos donde se ensayó en una primera fase con ratones, de esos que acabarán convirtiéndose a este paso en algún tipo de super-especie superior, y en una segunda también con seres humanos.

Durante los experimentos se sometió a roedores y humanos a periodos de entre 1 y 3 días de ayuno y se descubrieron un par de puntos bastante interesantes: por un lado las células más viejas y dañadas tendían a desaparecer y, además, el cuerpo comienzaba a generar nuevas células madre.

Concretamente, durante el ayuno se estimula el crecimiento de células madre hematopoyéticas, relacionadas con el sistema inmune y con células sanguíneas.

Es lógico pensar que el cuerpo reaccione de esta forma ante un periodo de ayuno, porque nuestros antepasados, cuando no comían, no lo hacían para verse mejor delante del espejo, sino porque realmente no tenían comida cercana que recolectar o cazar, así que al cuerpo no le quedaba otra que prepararse para una situación crítica que podría durar días o semanas.

Lo que hace el cuerpo cuando entra en ‘modo de ayuno’ es preservar la energía que puede, deshaciéndose de células que puedan suponer un lastre y creando las células madre que, previsiblemente, van a ser necesarias. Lo más interesante es que una de estas ‘células lastre’ que pasan a ser prescindibles son unas llamadas PKA, relacionadas con el envejecimiento. A menos células PKA en tu cuerpo mayor regeneración celular y más células inmunes, esto podría explicar en parte por qué otros estudios relacionan una baja alimentación con longevidad.

Otro punto que también da qué pensar es que, en muchas ocasiones, cuando alguien enferma de repente pierde el apetito, quizás por pura evolución los enfermos que ayunaban acababan mejorando las defensas de su cuerpo de esta manera sin saberlo. Link

0 comments… add one

Deja un comentario